vistas en total

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capitulo 75.


-Irene-

Llevaba ya un par de horas despierta, esperando a que Erik viniera, hoy estaba mal, así que sabía de sobra que mis días estaban contados, y no me iría tranquila si no me despedía de él.
De nuevo de mis ojos caían lagrimas de tristeza.
Se me va la vida en un suspiro, se me va.
De pronto escuche las risas de mi hijo, y me sequé las lagrimas rápidamente y sonreí lo mejor que pude.
Se abrió la puerta y apareció junto a Alexis.
Mi vida resumida en dos nombres.
Erik: ¡MAMA!
Sonreí de nuevo, y le agarré para subirlo a la cama.
Irene: Hola amor, ¿Qué tal estás?
Erik: Bien mamá, pero te echo de menos en casa.
Irene: De eso te quería hablar cariño.
Erik: Dime. –Dijo mostrando su mejor sonrisa.
Irene: Cariño, me voy de casa.
Erik: ¿Dónde nos vamos? –Dijo sorprendido.
Irene: No, no, me voy yo, tú te quedas con Andrea y papá.
Erik: ¿Y porque te vas?
Alexis se giró, sabía porque era y me estaba dando ganas de hacer algo, de venderle mi alma al diablo si hace falta.
Erik: ¿Mamá?
Irene: Cariño, tengo un trabajo mejor que aquí, y me voy a ir.
Erik: ¿Volverás?
Irene: Siempre estaré a tu lado cariño. –Dije abrazándolo.
Erik: ¿Pero vas a venir, para mi cumple o para el de Papa?
Irene: Cielo, no lo se, a lo mejor si, todo depende de mis días libres.
Vi como se abrió la puerta del servicio y de ella salió Alexis.
Erik: ¿Cuándo te vas?
Irene: No lo se, puede que hoy, mañana, a saber.
Erik: Bueno toma, te doy esta pulsera para que te acuerdes siempre de mí, ¿Vale?
Irene: Nunca me voy a olvidar de ti, ¿lo sabes, no?
Erik: Lo se mama, te quier mucho.
Se hundio en mi, y yo le rodee con mis brazos, mientras que de mis ojos salían millones de lagrimas.
Alexis se acerco y se unió al abrazo.
Alexis: Dile a mamá que es lo mejor que me ha pasado en la vida.
Erik: ¡Eso lo sabe ella!
Irene: Pues sí, Alexis lo sé.
Erik: No me voy a olvidar de ti, espero que tu de mi tampoco mamá.
Irene: Nunca cariño, nunca.
De nuevo le pegué hacía mi, y le bese en la nuca.
Respiré su olor, y me lo guarde en el fondo de mi corazón.
Alexis: Erik, cariño, vamonos para casa, que tienes que dormir.
Erik: Vale, bueno mamá, espero verte pronto, ¡TE QUIERO! –Dijo sonriendo y despidiéndose con sus manitas.
Irene: Erik…
Erik: Dime –Dijo expectante.
Irene: Cuida de papa, y no te cargues jarrones, hazlo por mi.
Erik: Vale mamá.
Me agarró de la mano, me costó la misma vida dejarlo ir.
Sabía que sería la última vez que le vería, que le sentiría a mi lado.
Ahora sí que me estaba muriendo de verdad, no sabéis lo que es esto.
Hundí mi cabeza en la almohada y respiré.
Pero de pronto se abrió la puerta de nuevo, era Alexis.
Se sentó en la cama a mi lado y me agarró fuerte de la mano.
Alexis: ¿Por qué nos tiene que pasar esto a nosotros? ¿Por qué? –Dijo casi gritando.
Irene: Oye que me voy yo no él, no seas tonto y sonríe.
Alexis: Irene, no me vengas con esas, sabes de sobra que eres mi vida.
Irene: Y tu la mía, pero las cosas pasan por algo.
Alexis: ¡NO ES JUSTO! Hemos pasado por tanto, yo quería una vida normal casado hijos, eso.
Irene: Y yo, pero ¿Sabes que?
Alexis: ¿Qué?
Irene: Quiero que seas feliz, y le des la mejor educación a Erik.
Alexis: No Irene, no te vayas todavía.
Irene: Tranquilo todavía no.
Alexis: No puede ser, no me lo creo.
Irene: Decían que el amor a primera vista no existía.-Solté una sonora carcajada.
Alexis: Te amo Irene, no cambiaría ni un momento contigo por nada.
Irene: Ni yo Alexis, ni yo.
Mis ojos se cerraron lentamente, su mano apretaba la mía.
Y sentía como me llamaba pero yo sólo podía ver cada momento que pase con él.
Como mi vida cambio por un viaje en ascensor.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Capitulo 74



[Irene]
Después de aquel gran fin de semana, ingrese en el hospital, le dije a Erik que tenía unos mareos, no quería preocuparle.
No puedo quejarme de vida, para nada, tengo que dar gracias por tantas cosas buenas que me han pasado. Asi que ahora quiero hacer feliz a mi marido, si eso mi marido, ya no es novio, es marido. Ahora es cuando uno se da cuenta de lo que significa eso.
Lleva Erik aquí tumbado en la camilla conmigo desde que llegué, Alexis estaba sentado en el sofá con los ojos rojos, odio que este asi.
Me da pena verle así, es mi vida y si el falta, yo no puedo seguir hacía delante.
Erik: Mamá tengo hambre…
Me levante de la cama, pero una enfermera me vio y me llamo la atención.
Irene: Voy a ir por algo para mi niño…
Enfermera: Ven, que te compro yo algo.
La chica se lo llevo, y yo miré a Alexis.
Alexis: Aun sigo esperando a alguien que me diga, “Te lo has creído inocente, era una broma”, pero conforme que van pasando las horas mis ilusiones se van desvaneciendo.
Irene: No pienses en eso, venga.
Alexis: ¿Cómo que no? Irene, que te vas a morir, no me jodas.
Irene: Lo se, pero a mi me haces daño, viéndote así.
Alexis: Y a mi viendo a ti.
Irene: Mi madre casi le da algo cuando se lo he dicho.
Alexis: No es para menos.
Irene: Lo siento, pero no puedo tomármelo de otra manera.
Alexis: No así Irene…
Irene: Sí Alexis, tienes que ponerte en mi lugar, me voy a morir, tanto si quieres como si no, como si te gastas dinero como si no, eso tenlo claro.
Vi como empezó a respirar fuerte, su mirada se perdió y cayo al suelo.
Yo empecé a gritar desconsolada.
Me tiré al suelo junto a él.
Irene: ¡Cariño! –Le gritaba
Le daba guantadas, pero nada, no respondía un médico entro, y le metieron una pastilla.
Yo empecé a llorar desconsolada, no podía verle así, no a él.
Lo tumbaron en la cama de mi habitación y salieron las enfermeras.
El médico me miró.
Doctor: Irene, escúchame, sé que tu enfermedad no tiene cura, pero no te lo tomes así.
Irene: ¿Así como?
Doctor: Alexis ha tenido un ataque de nervios, al menos para cuando estés con el no seas así.
Irene: Está bien, pero no entiendo.
Doctor: No es fácil ver como se desvanece lo mejor de tu vida, créeme.
Irene: Vale, intentaré suavizarlo un poco…
Doctor: Nunca he visto a nadie como tu, tan tranquilo sabiendo lo que espera.
Irene: Ni yo misma se como estoy aquí.
Doctor: Bueno me tengo que ir, pero recuerde eso, tranquilidad.
Irene: ¿Puedo hablar con él?
Doctor: Sí.
Irene: Gracias por todo en serio.
Me aleje de la puerta y me acerqué a él.
Estaba con los ojos cerrados.
Irene: Cariño, ¿Estas despierto?
Eso hizo que sus preciosos ojos marrones se abrieran, y yo me perdiera una vez más en ellos.
Le acaricie el pelo, con suavidad.
Alexis: ¿Qué me ha pasado?
Irene: Un ataque de nervios, tranquilo estas bien.
Alexis: No sé que me pasa.
Irene: Que estas superando tus fuerzas, simplemente es eso.
Alexis: Pues si, no se como estoy de pie.
Irene: Por nosotros, por Erik, por todos.
Alexis: Sí, lo se, pero tu te has rendido muy pronto.
Irene: Esto por desgracia es imposible ganar, al menos así.
Alexis: Dime que me quieres por favor, quiero oírte.
Irene: Te quiero, y mucho.
Alexis: Otra vez, una más.
Irene: Te quiero.
Apoye mi cara en su pecho y cerré los ojos con dolor, no es justo, no lo es.
Irene: ¿Te he dicho alguna vez que eres lo más bonito de todo el mundo?
Alexis: Sí, pero jamás me lo creí.
Irene: Ya es hora.
Alexis: Lo que es tarde.
Irene: No digas eso.
Alexis: Cualquier día no abrirás más los ojos, y seré yo el que no los pueda cerrar sin poder pensar en ti, ¿Entiendes?
Irene: No importa, venga, descansa, voy a por Erik, y llamo a Andrea para que se lo lleve.
Deje a Alexis dormir en la cama, y me fui en busca de Erik, estaba feliz hablando con la enfermera, que risas se traían.
Llamé a Andrea para que viniera a recoger al pequeño y llevárselo a casa a comer.
Cuando le contamos a Andrea la noticia se quedó en estado de schok se creía que era de broma todo aquello, pero por desgracia no lo era, y cada día podría ser el último para mi,